Alimentos
para la Gente
Una iniciativa innovadora para ayudar a las personas a salir del ciclo de la pobreza
El programa Alimentos para la Gente, FFP (sigla en inglés de Food For People), proporciona comida nutritiva, agua potable y la oportunidad de recibir educación a comunidades desfavorecidas. A continuación encontrarás más información sobre este programa que transforma vidas en India, Nepal, Ghana, y Sudáfrica.
“Sin el respaldo de Alimentos para la Gente, habría abandonado los estudios. Este programa ha permitido que todos vayan al colegio.”
– Kenneth Odjamgba, estudiante en Otinibi, Ghana
Desde que La Fundación Prem Rawat (TPRF) abrió su primer centro de Alimentos para la Gente en 2006, este programa ha facilitado agua potable, oportunidades educativas y más de 8,3 millones de comidas saludables a niños desfavorecidos y otras personas en India, Nepal, Ghana y Sudáfrica. La salud ha mejorado, la matriculación escolar y el rendimiento han aumentado extraordinariamente, la delincuencia ha disminuido y las economías locales han comenzado a florecer.
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Novedades sobre Food For People
Cape Flats, Ciudad del Cabo, Sudáfrica
La instalación más reciente de Food for People abrió sus puertas en 2024 para atender a niños desfavorecidos y otras personas carenciadas en toda la zona de Cape Flats de Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Prem Rawat amplió el programa a Cape Flats en respuesta a las solicitudes humanitarias locales, allí se entregan comidas nutritivas a escuelas y centros comunitarios.
Para garantizar que el programa llegue a quienes más lo necesitan, la Fundación Prem Rawat trabaja con una ONG local asociada, PremUbuntu, y con miembros rehabilitados de bandas locales que desean retribuir a su comunidad.
“Es increíble la diferencia que esto supone. Queremos ofrecer a la comunidad claridad para la mente, gratitud para el corazón, paz para el ser y alimento para el estómago. De esto se trata la Fundación Prem Rawat. Estamos llevando a cabo proyectos que realmente marcan la diferencia”, afirmó Prem Rawat en la inauguración de las nuevas instalaciones de Sudáfrica el 26 de noviembre de 2024.
Mira aquí a Prem Rawat en la inauguración de las instalaciones.
Bantoli, Jharkhand, India
En la primavera de 2003, Prem Rawat llegó en helicóptero para hablar ante una multitud reunida para un evento al aire libre cerca de la aldea de Bantoli, Jharkhand, uno de los estados más pobres de India. Cuando aterrizó se acercaron varios niños que lo miraron con curiosidad. Aunque aparentaban estar desnutridos y necesitados, su alegría y vitalidad lo conmovieron profundamente.
Al interesarse por su situación, supo que algunos estaban tan desamparados que comían sobras de comida que encontraban en nidos de ratas. La tasa de mortalidad infantil en esta aldea duplicaba a la del resto de la India. A menudo había tan poca agua potable o comida disponible que los adultos se enfermaban y no podían trabajar. No trabajar significa no comer. Así se generó el inacabable círculo vicioso de la pobreza.
La difícil situación de los niños avivó el deseo de ayudar de Prem Rawat. Su visión era sencilla:
▶ Proporcionar diariamente agua potable y comidas nutritivas de la cocina local a niños y adultos enfermos.
▶ Incluir educación sanitaria para ayudar a detener la propagación de enfermedades.
▶ Contratar a habitantes locales para ayudar a gestionar las instalaciones.
▶ Cultivar y/o comprar alimentos a nivel local para apoyar la economía.
▶ Proporcionar educación sobre métodos agrícolas más productivos y otras habilidades prácticas.
▶ Consultar a líderes de la comunidad sobre el diseño del programa.
▶ Adaptar el programa a las necesidades cambiantes.
En 2006 se inauguró el primer programa que implementó este plan en Bantoli, India. Prem Rawat esperaba que este alimento diario y constante pudiera ser una base que permitiera a la comunidad reconstruirse. Llamó a su programa modelo Food For People (FFP).
Desde entonces se abrieron otras tres instalaciones en Nepal, Ghana y Sudáfrica. En esas comunidades se están produciendo avances jamás imaginados.
Tasarpu, Dhading, Nepal
En 2009, en asociación con Premsagar Foundation Nepal, se abrió una segunda instalación de Alimentos para la Gente en la aldea de Tasarpu, en lo alto de montañas escarpadas, cerca de Katmandú. En esta zona abrupta, la agricultura de subsistencia rara vez proporciona alimento suficiente para nueve meses. Históricamente, las familias debían emigrar para encontrar trabajo y sobrevivir. La escuela local solo ofrecía desde preescolar hasta séptimo grado, tras lo cual la mayoría de los niños se iban a trabajar con sus padres. Al final de cada uno de los tres primeros años de funcionamiento del proyecto Alimentos para la Gente, la escuela local añadió otro año de escolaridad para responder al aumento de la demanda. La matrícula y asistencia a clase del alumnado aumentaron de forma espectacular desde que los estudiantes contaron con comidas saludables a diario. Cuando los estudiantes de décimo grado comenzaron a hacer el examen nacional de finalización de estudios, requerido para matricularse en la escuela secundaria, sus notas superaron la media nacional. El Consejo de Bienestar Social (SWC), organismo gubernamental que regula las organizaciones sin fines de lucro en Nepal, reconoció a Alimentos para la Gente como “iniciativa innovadora” y “modelo ejemplar” en programas de alfabetización.
Los niños ya no necesitan trabajar todo el día para comer, ni marcharse hambrientos de la escuela en el medio de la jornada escolar.
El Consejo de Bienestar Social también manifestó: “No solo ha mejorado la calidad de la educación, sino que los hábitos de higiene han mejorado tanto en la escuela como en el hogar. La infraestructura física, financiada por La Fundación Prem Rawat, ha impulsado el desarrollo de oficios y mano de obra local, y esto, junto con la venta regular de hortalizas a precios de mercado, ha supuesto una contribución significativa para la economía local. Los padres han aprendido nuevos métodos de cultivo, y con sus hijos asistiendo a la escuela tienen más tiempo para participar en actividades generadoras de ingresos”.
En 2015, TPRF y sus organizaciones asociadas utilizaron las instalaciones del FFP como centro de emergencia para ayudar a las personas devastadas por intensos terremotos, distribuyendo más de 200.000 dólares en suministros esenciales por toda la región.
El desastre natural llevó a líderes locales a solicitar la expansión del programa Alimentos para la Gente para atender a miles de niños que se encontraban a bastante distancia del actual comedor de FFP. Para satisfacer sus necesidades, ahora las comidas se entregan a otras escuelas de la región envasadas en higiénicos recipientes de acero que mantienen la comida caliente. Actualmente se proporcionan alrededor de 350.000 comidas al año.
Como respuesta a las peticiones de los líderes locales, TPRF también complementa estos esfuerzos financiando nuevos laboratorios de informática y cursos de formación asociados en cada una de estas escuelas para ayudar a que los estudiantes se preparen y tengan éxito en el mundo digital.
Otinibi, Gran Accra, Ghana
En 2012 TPRF abrió una nueva instalación de Alimentos para la Gente en el pueblo de Otinibi, en las afueras de Accra, capital de Ghana. Otinibi fue elegido en parte debido a las dificultades de sus residentes. La mayoría son agricultores, pero debido a las malas condiciones del suelo y a factores climáticos impredecibles, rara vez obtienen suficiente alimento para vender. Los residentes más fuertes a menudo trabajaban, a cambio de comida, rompiendo piedras para la construcción de carreteras.
Las instalaciones del FFP están situadas cerca de dos escuelas de Otinibi, en un terreno donado por el jefe Nii Adjei Kweidzamansah III. Estas instalaciones, en colaboración con la fundación local Prembaf Ghana, sirven ahora más de 450.000 comidas al año, incluidas las que se entregan a domicilio a personas mayores y con discapacidad de la comunidad. Los alumnos de las dos escuelas locales acuden a diario a comer. La escuela primaria de Otinibi ha duplicado el número de alumnos matriculados, llegando recientemente a su capacidad máxima. Como resultado de la fuerza y buena salud derivadas de comidas nutritivas, los alumnos empezaron a competir a nivel nacional en deportes como el fútbol y el voleibol.
Las comidas diarias también han permitido mejorar el rendimiento académico, ya que más alumnos de noveno grado aprueban el examen nacional que les permite continuar la educación secundaria. Un estudiante que asistió a la inauguración de FFP atribuye al programa el mérito de haberle permitido convertirse en el primer estudiante de secundaria de Otinibi que pudo matricularse en una universidad. Mira su historia aquí.
En este punto, los niños se han acostumbrado a la rutina de lavarse las manos, hacer fila para recibir sus platos de comida y luego devolverlos para que los laven. Joseph Nartey, un niño de diez años de quinto grado comenta: “Antes del programa de alimentación FFP, cada vez que se acercaba un día de colegio tenía miedo porque a veces no tenía dinero para comprar comida durante el recreo. Ahora no tengo miedo a los días de escuela porque FFP siempre nos da buena comida”.
Profesores, padres y líderes también han expresado su profundo agradecimiento al programa. El Honorable Abubakar Saddique Boniface, Ministro de Desarrollo Urbano y Miembro del Parlamento de la Región del Gran Accra, otorgó una calificación excelente luego de una inspección. “Creo que esta es una de las mejores instalaciones que vi hasta ahora. Está bien organizada, los niños son muy disciplinados y la forma en que retiran su comida es impresionante. Puedo ver que los niños están muy satisfechos. Creo que esto es algo que futuras escuelas deberían emular”.


