Bruce Keenan es tesorero en la Junta Directiva de la Fundación Prem Rawat (TPRF) y presidente de la Himalayan Children Charities. Ha visitado recientemente las instalaciones del Food for People (Alimento para la gente, FFP), en Nepal. Es la onceava vez que las visita desde su apertura en 2009. En esta entrevista, comparte con nosotros sus observaciones sobre el lugar, las ayudas para la recuperación tras el terremoto y diversas mejoras.

¿Cómo se accede a las instalaciones del FFP? 317A4670

Desde Katmandú, la capital de Nepal, se tarda una hora y 45 minutos en coche. Tomas la carretera principal que va hacia la India que tiene dos carriles. Te encuentras con muchos camiones de frente que transportan arena y cemento a Katmandú y que suben la montaña que tú estas bajando. Se adelantan entre ellos en cualquier momento, es una locura. Conducir en la India y Nepal es casi siempre así, vas la mayoría del tiempo con los ojos cerrados.

Bajas hacia un valle unos 800 metros y después giras y tomas otra carretera que sube. En Nepal la llaman Sat Gumpti, la carretera de los siete giros, porque tiene siete zonas en las que retrocedes. Se retrocede y se sube incluso a más altitud que Katmandú, creo yo. Así que acabas a más altitud de la que partiste. Cuando llegas a Damechaur, la vista es fantástica. Si el día es claro se pueden ver a lo lejos los picos nevados de la cordillera del Himalaya, es espectacular.

¿Cómo es el pueblo de Damechaur donde están las instalaciones del FFP?

Es un pueblo de unas 20 casas. Para encontrar alguna tienda habría que bajar de nuevo a la carretera.
Es una comunidad agrícola y como el terreno está muy inclinado se trabaja aterrazándolo. Cada terraza tiene de 1,20 a 1,80 metros de anchura, de manera que no se puede usar maquinaria. Sería muy difícil meter un tractor para labrar algo de esa anchura, así que siguen usando bueyes.

¿Qué tal va la recuperación tras el terremoto en la zona? Broken Street

En realidad no se han recuperado, aún no se ha construido nada sólido. El problema está en que los terremotos más intensos sucedieron en abril y mayo y en junio comenzaron las lluvias monzónicas. No es fácil construir algo cuando llueve de esa forma. La temporada seca comenzó en octubre, así que esperemos que se pueda hacer algo más sólido a partir de ahora, pero lo cierto es que la mayoría de la gente no tiene recursos.
Casi todas las casas se construyen con piedras y barro y el terremoto las destruyó. Vi alguna de las casas en las que el tejado, al caer, mató a sus habitantes. Es muy triste y peligroso, pero son los únicos materiales que dispone la mayoría de la gente para construir. Food kitchen

¿Qué tal resistieron las instalaciones del FFP?

El terremoto no las afectó. La cocina principal, donde se prepara la comida y comen los niños, está igual de limpia e impecable que el día de la inauguración. El terremoto causó una pequeña grieta en una pared de cemento de unos baños que están aparte, pero nada que afecte a la estructura.

La TPRF facilitó miles de placas metálicas para tejados como solución temporal durante el monzón ¿Qué tal han funcionado?

Han soportado muy bien las lluvias. Al menos la gente dispone de zonas secas. De hecho, han construido casas enteras partiendo de esas placas. Colocan postes de bambú y ponen las placas como paredes y tejado. Y ya está la casa lista.

¿Ha habido problemas graves con los deslizamientos de tierras?

Ocurren siempre durante el monzón. Afortunadamente, al menos en el área cercana a las instalaciones del FFP, el terremoto no ha empeorado la situación y no ha habido ninguno muy serio. Las carreteras que vienen de Katmandú están perfectamente.
Al norte de nuestras instalaciones, más hacia las montañas, probablemente el problema sea mayor. A muchas de esas zonas solo se puede acceder en helicóptero porque las carreteras han desaparecido.

¿Se siguen utilizando las verduras locales en el FFP? ¿Ha habido algún problema en los cultivos debido al terremoto?

Al parecer, no. He podido ver mucha verdura cultivada orgánicamente en las inmediaciones. Se aprovecha cada pedazo de tierra, por pequeño que sea, y hay de todo: coliflores, berenjenas, brócoli, coles… Muchas cosas distintas y en filas muy bien ordenadas.
También han comenzado a cultivar setas hace un año. Lo hacen en pequeños cobertizos, porque necesitan sombra. Los voluntarios del FFP enseñan a los campesinos que así consiguen algo de dinero, porque las setas, comparadas con otras cosechas, son más caras y se venden bien.

El sistema de aprovisionamiento de agua sufrió daños durante el terremoto y luego se reparó. ¿Está funcionando bien?

La cocina del FFP y los pueblos colindantes tienen agua con normalidad, pero aún hay que hacer mejoras. El terremoto cambió el curso de un arroyo que suministraba el agua a la zona y además rompió muchas tuberías. Ahora se bombea el agua de otra zona a unas cisternas y de ahí se lleva a la cocina y a los pueblos. He visto que se están construyendo cisternas mejores y más grandes.

Continuará- Mantente en contacto con este blog para acceder a la segunda parte de esta entrevista.

 

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