Perspectiva de un interno: Lo que aprendí del Programa de Educación para la Paz

Perspectiva de un interno: Lo que aprendí del Programa de Educación para la Paz

Luis Calderón está interno en la Institución de Correccionales Everglades, en Miami, y comparte con nosotros cómo el Programa de Educación para la Paz ha tenido un profundo impacto en su perspectiva. «Cuando elegimos permitir que la paz sea nuestra fuerza natural interior que guíe nuestras vidas, entonces brotarán la alegría de vivir, de amar, de la plenitud, la claridad y entonces será cuando nuestros grandes y preciados sueños se habrán hecho realidad», comenta.

Testigos de la transformación tras los muros de la prisión de Miami

Testigos de la transformación tras los muros de la prisión de Miami

Jodi Barker, coordinadora voluntaria del Programa de Educación para la Paz, nunca imaginó que presentar este programa en el Centro Penitenciario Everglades de Miami fuera tan gratificante, especialmente por haber sido testigo del proceso de autodescubrimiento de los reclusos. Uno dijo:«Independientemente de las dificultades, en mi interior sé quién soy. Y, aunque los demás no lo reconozcan., yo lo sé».

Reconocimiento para la Educación para la Paz en la Conferencia Internacional de Correccionales y Prisiones

Reconocimiento para la Educación para la Paz en la Conferencia Internacional de Correccionales y Prisiones

El Programa de Educación para la Paz (PEP) recibió una cálida acogida en la reciente Conferencia Internacional de la Asociación de Correccionales y Prisiones (ICPA) celebrada en Montreal, Canadá, que reunió a profesionales de 70 países con el objetivo de mejorar las prácticas para reforzar la seguridad pública.

Encontrando la paz personal en una prisión

Encontrando la paz personal en una prisión

En este nuevo blog, Mary Dalgleish, voluntaria para el Programa de Educación para la Paz en el Reino Unido, escribe acerca de cómo «el PEP se dirige a la esencia del ser humano, fijándose en la belleza y el valor de cada persona, sin intervenir en lo que esté bien o mal, correcto o equivocado; sin intentar “arreglar” a la gente. Se centra en desarrollar una actitud positiva hacia la vida, haciendo oídos sordos a los pensamientos negativos que menoscaban el comportamiento y la autoestima del individuo».