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El cielo está aquí
Somos realmente muy afortunados por estar vivos. ¿Entiendes eso o miras tu existencia y la juzgas según lo que está pasando en tu vida? “Soy feliz porque…”. ¿Cuántos de nosotros hacemos eso? Todos lo hacemos, yo incluido. Pero no por eso está bien.
Una noche estaba en la cama, tratando de dormir, y pensaba: “¿Por qué ha salido mal tal cosa? ¿Por qué ha fallado tal otra?”. De pronto, algo dentro de mí dijo: “¡Basta! Lo más importante que está pasando no son todas las cosas que están mal. Lo más importante que ocurre es que ese aliento está entrando en ti”. Entonces me dormí.
Desapareció la confusión. Sí, ésa es la cosa más importante que está ocurriendo. Todo lo que está pasando en tu vida puede cambiar; puede pasar de bueno a malo, otra vez a bueno y nuevamente a malo. Pero esto no debe cambiar; porque si lo hace, ése será realmente un mal día.
Si uno comprende la importancia de esta existencia puede dejar a un lado todas las explicaciones, porque no las necesita. El mundo está lleno de explicaciones. Durante años la gente ha tratado de explicar por qué ocurren cosas malas. Aún es así, y así seguirá siempre. Quitar la confusión es como tratar de quitar la oscuridad. El único modo de sacar la oscuridad es traer luz. Una simple lamparita hará que la oscuridad desaparezca.
Cuando entiendas que no se trata de lo bueno y lo malo, sino del bien supremo que ya ha sucedido, habrá claridad en tu vida. La luz que buscas no está lejos de ti; está en tu interior. La alegría que buscas no se encuentra lejos, está dentro de ti.
Si quieres ver la realidad, es necesario un enfoque diferente. No es “¿dónde?, ¿dónde?”, sino “aquí”. ¿Sabes cómo volverte hacia tu interior? ¿O estás en el aeropuerto esperando a un amigo al que ni siquiera conoces? Miras a todo el mundo: “¿Será éste? ¿Podría ser aquél?”. Y eso es lo que haces en tu vida, ¿no?: “¿Será ella? ¿Será él? ¿Es esto? ¿Será hoy el día en el que encontraré mi realidad? ¿Está aquí? ¿Está en India? ¿Está en la cima de una montaña? ¿Estará en ese libro? ¿En esa película? ¿Eres tú? ¿Eres tú?”.
¿Qué aspecto tiene la Verdad? Te lo diré. La próxima vez que veas tu cara en un espejo, mira atentamente. No busques defectos, busca la Verdad. Y cuando veas a esa persona en el espejo, ése es el aspecto que tiene la Verdad… tú. Ahí está la Verdad, en ti.
¿En qué pones tu esfuerzo cada día, sin saberlo? Como ignoras qué aspecto tiene la Verdad, piensas: “Si tomo mi café perfecto seré feliz. Mi periódico, mi
tostada, mi bebé, mis amigos, mi trabajo…”. ¿Sabes la increíble cantidad de esfuerzo que pones en ser un poquito feliz, aunque sea por un minuto?
Ahí puedes ver cuánto valoras la felicidad, hasta qué punto necesitas alegría. Harás cola durante una hora para tenerla un segundo. Lo que sea necesario. Eso es lo que te impulsa, lo que te inspira cada día.
¿Sabes por qué una persona dice: “Quiero forjar mi vida”? Para poder ser feliz. ¿Y por qué un niño pequeño se pone a jugar con su comida? Porque quiere ser feliz. ¿Por qué contemplamos una puesta de sol, el amanecer, una estrella en el cielo? Para maravillarnos durante un momento y sentirnos felices. ¿Sabes que todo lo que pasa en este mundo es porque alguien cree que eso le hará feliz? ¿Y acaso es así?
La felicidad está dentro de ti. Sembramos lo que creemos que es la paz: definiciones, ideas… Pero la oportunidad que yo ofrezco es poder ir a tu interior y sentirla. No a través de pensamientos, ni de ideas, sino desde tu corazón, desde un lugar que es real. Eso es lo que se requiere.
Algo dentro de ti está diciendo: “Gracias por esta vida. Gracias por este aliento”. En esa gratitud, contempla cómo se revelan todos los misterios. Ya no hay misterio alguno; hay una sencillez, hay una realidad esperando a que llegue el verdadero buscador que tiene esa visión, que puede ver esa sencillez, que no tiene miedo a ser sencillo.
Algunas personas temen ser sencillas porque, para ellas, la sencillez no tiene ningún valor, pero lo es todo. La sencillez de sentir alegría, de estar vivo, de buscar la satisfacción. Es algo innato en cada ser humano. Eso es lo que todo el mundo quiere: sentirse pleno. Tú también, a tu manera, quieres sentirte satisfecho. En ti también existe esa misma llamada.
Sacia tu sed, vuelve a sentirla y sáciala otra vez. Es así de simple. No estoy aquí para contarte nada nuevo. Hay algo que es muy nuevo, pero ya lo tienes: el aliento que acaba de llegarte. Eso es lo más nuevo. Y lo tienes… y se fue… y ahí llega uno nuevo. Estoy intentando poner de relieve la magia de esa existencia que está ahí. Eso es el cielo. El cielo está aquí; está en tu corazón. Ése es el cielo más auténtico que existe.
Prem Rawat
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