|
La importancia de una gota
(idioma original: hindi)
Hoy estamos aquí para escuchar. Escuchar y pensar está muy bien, pero siempre digo que las personas deberían sentir. Cuando yo era pequeño, alguien de mi familia solía comprar lotería. Después de comprar los boletos decía: “Seguro que toca este número, y entonces compraremos esto y aquello”. Cuando éramos niños nuestra felicidad no tenía límite, porque fuese cual fuese nuestro sueño, pensábamos que se iba a cumplir. Hablábamos día y noche de lo que íbamos a hacer. Pero cuando salían los números en el periódico y el nuestro no estaba, todo se desmoronaba.
Eso también nos ocurre a nosotros. Hacemos nuestros planes. Tenemos grandes sueños: “Haremos tal cosa, va a pasar esto, va a pasar aquello”. Los seres humanos tienen cerebro y pueden pensar. Estando aquí sentado, puedo ir con mi pensamiento a América, Australia, Inglaterra, Sri Lanka o Delhi. Pero, ¿dónde estoy en realidad? Y un día llega el momento de dejar este mundo.
Todos tenemos que irnos. Nadie se puede quedar aquí. Tú has hecho tuyas algunas cosas, pero esas cosas no han hecho lo mismo contigo. El auto que dices que es tuyo no dice que lo sea. La casa que dices que es tuya no dice lo mismo. Una vez que te hayas ido, esa casa pertenecerá a otra persona. Tu riqueza se queda tal cual; simplemente cambia de manos. Ésas son las normas. Yo no las he puesto; sólo hablo de ellas.
Una gota cae en el océano. No damos mucha importancia a una gota, pero todos los ríos que existen comenzaron con una gota. Incluso cuando llueve y hay una inundación, la lluvia cae gota a gota. Y cuando todas las gotas se juntan, se forman ríos. Una gota no puede hacer daño a nadie, pero cuando se junta con otras, puede destruir ciudades y países.
En nuestra vida somos como una gota. Queremos unirnos con el océano de alegría en nuestro corazón, pero no sabemos cómo hacerlo. Podemos unirnos a ese océano; el corazón está ahí en cada uno de nosotros. Mientras estés vivo, puedes sentir esa alegría. Lo esencial en la vida no son las palabras, sino la experiencia. Tenemos una mente y pensamos mucho, pero nunca pensamos que hay algo que está más allá de esa mente y del pensamiento. ¿Cómo podemos captar eso con nuestra mente? Por eso necesitamos sentir con el corazón.
La gente dice que uno viene a este mundo con las manos vacías y se va con las manos vacías. Yo digo que indudablemente viniste con las manos vacías, pero no tienes por qué irte así. Llévate algo contigo. Llévate esa alegría. Reconoce esa dicha suprema y luego vete.
Cuando simplemente comprendas lo importante que es eso en tu vida, comprenderás tu sed. Y el día en que sientas tu sed, no estarás lejos del agua, porque la sed está dentro de ti y el agua que la saciará también está en tu interior.
Yo le digo a la gente: “Busca eso por todas partes. Vayas donde vayas, búscalo. Encuéntralo”. Lo importante es encontrar. Para el sediento lo importante es el agua, no el pozo. Yo no tengo un pozo. Tengo un mapa. Y un gran manantial. Los que tengáis sed, venid a zambulliros en él.
Eres un ser humano, así que puedes llenar tu vida. Mientras tengas aliento, puedes llenarla. Llena tu vida ahora. Lo que sucederá más adelante nadie lo sabe. Si alguien quiere ayuda yo puedo dársela. Sólo tienes que comprender tu sed.
Yo no me limito a hablar. Estoy preparado para ayudar a quienes realmente lo quieran. Voy a distintos lugares y mi deseo es que haya felicidad en la vida de la gente. No puedo mejorar tu casa ni hacer que te asciendan en tu trabajo, pero puedes tener felicidad en tu corazón. Eso debería suceder en la vida de cada persona.
Maharaji
|