El deseo fundamental
Hace poco, al volver de una gira, me encontré
con que había mucha niebla en la carretera.
Teníamos que ir muy despacio. La niebla era muy
densa, como puré, y no se veía nada. Estar en
aquella niebla me recordó lo que nos sucede a
nosotros. Cuando llega la niebla, oscurece
nuestra visión y nos impide ver lo que tenemos
que ver para avanzar en este camino de la vida.
Esto es importante porque únicamente tenemos
esta vida. Y no se trata sólo de "aquí estoy",
sino que eso lo es todo. No es cuestión de
comparaciones, de mis problemas, mis historias,
mis traumas. ¿Ha sido hoy un día mejor? ¿Lo será
mañana?
Se trata de que existes, de que estás vivo. Se
trata de escuchar y comprender tu propia pasión.
Tu pasión. Para mí, eso significa estar lo
bastante en silencio como para poder oír lo que
mi corazón está intentando decirme. Están
ocurriendo montones de cosas, y muchas de ellas
me llaman: “Haz esto, haz eso, haz aquello”. Hay
muchas cosas que se disfrazan de "divertidas",
pero lo esencial en mi vida, en mi existencia,
no es la "diversión", sino sentirme pleno,
sentir alegría. Ésas son, por encima de
cualquier otra cosa, las necesidades de todo ser
humano, sus deseos, sus anhelos, sus
aspiraciones.
Se habla de la contaminación acústica y de la
del aire, pero hay una verdadera contaminación
que se llama "contaminación de pensamientos".
Cada persona está siendo constantemente
bombardeada: “Esto es importante, aquello
también; sí, eso es importante”.
¿Te das cuenta de lo que se está sacrificando?
El tiempo de que dispones sobre la faz de la
Tierra. Lo que se sacrifica es tu posibilidad de
sentirte satisfecho en cada momento. Y sólo tú
puedes contestar a estas preguntas: ¿puedes
permitirte eso?, ¿qué es lo más importante para
ti?
Comprendo que no puedo permitirme la niebla, y
eso es comprender mucho. Llegan las historias,
los traumas, y no me lo puedo permitir. Quiero
comprender la pasión de mi corazón. De alguna
manera, las personas fueron creadas y se les dio
la capacidad de sentir. Y entre todas las cosas
que puedo sentir, puedo sentir alegría, puedo
sentir paz, puedo sentir eso dentro de mí, y es
lo más maravilloso.
¿Cuál es el deseo fundamental que se te ha
dado? Escúchalo. Comprende lo que te está
diciendo, cómo te habla. Entonces podrás
satisfacerlo. Pero antes tienes que conocer lo
que es. Siempre ha sido así.
Puedes tener un montón de explicaciones y de
ideas, pero si no se satisface esa cosa, esa
necesidad básica y fundamental, ¿de qué te
servirán? Y ¿en quién vas a confiar? Hay algo
que tienes que hacer. Tienes que comprender que
ésta es tu vida. Puedes hacer que esa alegría y
esa belleza se manifiesten cada día en tu vida.
Y es muy fácil. Muchos creen que el único modo
de que eso ocurra es cambiando el mundo a su
alrededor. Pero eso no es fácil.
La gente piensa que debe cambiar algo en sus
hijos, o que tiene que cambiar de trabajo o
jubilarse. Esperando… Piensa en todas las cosas
que estás esperando. Ya no tienes por qué
hacerlo. No necesitas cambiar nada a tu
alrededor; no puedes. Lo único que tienes que
hacer es cambiar tus prioridades. Simplemente
colócalas en otro orden. Toma la prioridad de
sentirte satisfecho y ponla en primer lugar. Eso
es todo.
Alcanzar la satisfacción en tu vida es muy
posible. Ésa es tu posibilidad. Reconócela,
compréndela, crece con ella cada día. Es una de
esas cosas que no paran de crecer. No hay ningún
límite. No hay límite para el disfrute.
No hay límite para la claridad. No hay límite
para la alegría. No hay límite para el verdadero
aprendizaje. No hay límite para la comprensión.
Nunca se puede decir: “Comprendo esto
demasiado”. Hay un límite para la ignorancia,
pero ¿qué límite puede haber para la
comprensión? Comprende cada día que hay una
belleza con la que te puedes llenar hoy. Una y
otra vez.
Maharaji
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